La sinfonia de tu corazón, acelarada y sin freno alguno, desesperanda busca encontrala y cegado no puedes verla.
Las notas atónitas del amor aturden mi alma con cada roze de tu dorzo sobre mi dermis y con tu cálida lexía pronunciando los misterios de esta pasión.
Sicofonias armadas de lamentos en un cantico de sufrimiento interno, guardame un silencio profundo pues su dulce amor murió, ya no queda ni rastro de lo que nunca fue.
Sintonia de tu alma llena de vacios intentando cubrilos con gran lasivia mas sólo consigues herirte y yo, yo no puedo compartir mi voz contigo, mis canticos son de amor verdadero y los tuyos...no son nada.
Amo tus mentiras... aunque ahora no escuche tu voz, la manera sutil de tu veneno vil inyectado en cada amar.
Dejáme apagar este fuego y con mis lagrimas... no dejar ni rastro de las cenizas, de un amor consumido por Dios.
Hace tanto tiempo me encontre en tu vida y hoy...sólo queda el recuerdo del ayer, los susurros de tu viento traen el olor a hojas secas del amor.
Me encontraba de pie, luchando por la humanidad, por ti y por ella... que más dá si dí su vida en aquella batalla, al final...sabía que estarías conmigo.
Las memorias de mi cabellera blanca ondeante con los movimientos de guerra contra el mal, se teñían de un rojo sangre, la cual brotaba de mis heridas que marcaban el inicio del fin.
Inerte quede en el suelo, con yagas en mi piel de arena clara y pura... destruí la luz del futuro que yacía en mi vientre, y hago remembranza de lo que fue.
Recuerda... hace 3 años su vida cambio radicalmente, una sonrisa en su rostro naciente y mientras tanto en su vientre... se hallaba un corazón latiente.
La esperanza de ser madre crecía mes con mes, mientras la Luna semejaba su vientre ya maduro, sí, ahí estaba su pequeño trozo de cielo.
Algún tiempo atrás yacía en una habitación la joven madre y su amante, haciendo lo prohibido a los ojos de la gente, amando sin final entregando el elixir de la vida.
Guardando los complejos y las criticas, llenando su vientre de ilusión en la más intima oscuridad del pecado... enamorados.
Fue en una tiba tarde junio cuando ella en su vientre lo noto, una cometa de un mes de edad, con miedo, tristeza y alegría.
Cinco para las tres en un viejo jardín de la escuela a espera de su amor para hablar de su secreto.
En el atardecer de las seis de la tarde se observo su silueta angustiada, era su amante, quien llego a su lado desesperado en busca de la verdad.
Ahí frente a un viejo árbol que les ofrecía sombra y su calida brisa, el secreto resono con su voz titubeante: "Estoy embarazada" dijo aferrada a su mano.
La vida se detuvo en un segundo, los latidos acelerados de su amante junto con su cara de preocupasión y las manos temblorosas en su cabello.
Gemidos callados del sufrimieto de un ángel inocente y su progenitora a la voz de su padre diciendo: "Lo siento, pero debes perderlo"
Silencio apoderandose del jardín, y gran tristeza se observo en la mirada... envenenada de dolor y odio, con el alma perdida en el anochecer.
Así se divisaron sus lagrimas en las mejillas de la joven madre, mientras huía de las garras del horror, de esa imagen perturbadora...muerte¡¡
Paso el tiempo, una semana exactamente y por segunda ocasión, ellos se reunieron, para decidir el futuro de su ángel eterno... Ella quería tenerlo y él quedo en silencio.
Días después ella accedió "por amor" a herir su cuerpo, mientras rompia su promesa con aquel pequeño inocente y al final...defendió la vida del nonato.
Resignación y alegría en el rostro del padre, pues decidió traerlo a este mundo y llenarlo de amor, ternura... era la esperanza creciendo en su vientre.
Gritos de sufrimiento, agitada respiración, pequeños cristales en las mejillas, sus manos fuertemente sujetadas, y un taxi dirigido al hospital.
En ese edificio tan blanco, iluminado y reluciente, lleno de enfermeras y tan vacío, esperaba el encuentro de un medico.
Segundos transcurrían convirtiendose en minutos hasta la llegada de aquel hombre de palido cabello y lentes.
Recostada en una camilla él buscaba una señal de vida, indagando en la boca de su flor, y mirando una pantalla.
Pequeños restos de la semilla se observaba ya marchita, en un segundo la joven madre... quedo eternamente herida.
Un inmenso dolor invadio su abdomen, era el fruto perdido de su vientre, aquella pequña niña en sus cuatro meses yacía inerte en su cabida.
Sin cuidados pre-natales llego la muerte...
Así, en este momento, aun con el alma herida, sin poder liberar ese peso por completo, recuerda lo sucedido, hace tres años se le fue la vida y sin embargo... no pierde la ilusión de engendrar una vida.
La joven madre mirá al cielo esperando su regreso...
Sin más yo, quien escribe este pequeño trozo de vida les dejo una pequeña reflexión:
"No dejes que destrozen tú vida ni la suya"
El hecho de un aborto planeado, deja a pesar de todo una gran herida que aunque pudiese superarse jamás cerrara y de haber sido accidental, mujeres, cuidense, vayan al medico pues él con tanta experiencia sabrá que deben hacer para llegar a superar aquel dolor (por no llamarlo trauma), sigan sus consejos por el bien de ustedes y de quien las rodea. Que ese ángel les sonríe desde un cielo.
Tiene tus ojos, tus labios, tu piel, tu sonrisa, tu forma de amar, de besar... tiene tanto de ti y aun así no logro despojarme de él sabiendo que no eres tú... tiene lo que siempre soñe, tu cabello negro, tu mirada de amante... tiene siempre las palabras precisas y tiene mis sueños en sus manos... tiene tanto de ti y aun así te extraño...
Esa persona a la cual, estamos unidos con un delgado hilo, la persona con quien siempre o en ciertas ocaciones discutimos, alguien que inconcientemente amamos mas nunca somos abiertos a expresarlos.
Si, hablo de nuestra madre (apuesto a que nadie habìa pensado en ella) y en esta ocasiòn quiero dedicarle este escrito a una madre que para mi es simbolo de adminracion, un gran ejemplo de vida. Por un gran desempeño en la vocaciòn màs difìcil...ser mujer.
Creo que la mujer de quien hablo se merece un gran homenaje para honrrar su memoria, esta madre (esplendida) lucho con todas sus fuerzas para educar, alimentar, criar a sus tres hijos ademàs de haber enfrentado una dura batalla contra la deabetes y ser una psicologa exelente de profeciòn.
Las memorias de su hijo menor Yami y su afàn de no perder los recuerdos, muy gratos para èl (y para mi), son las que me inspiraron a escribir esta nota.
Ella, que con ferocidad y valentia dìa a dìa enfrento la enfermedad que angustiaba a su familia, algo que para muchos pareciera no ser tan grave pero quien la vive sabe lo difícil que es llevar su vida de manera "normal". ¡Qué fortaleza!, sin contar lo que significa el tener un bebe, el ser madre (me refiero a la lavor de parto).
Además de luchar con su enfermedad, esta admirable mujer con tenacidad afrontó las problemas que se generaban en su familia, asuntos personales que por respeto a sus hijos, no he de revelar.
Los atemorizantes momentos de su enfermedad, como aquella ocasión en que esta mujer valiente, golpeo sus delicadas piernas contra las patas del comedor que hizo sangrar sus venas abultadas. Y es ahí donde Yami aún en su temor y cierto grado de panico, mantuvo la calma (vaya que es sorprendente), él sin dejar de presionar la herida llamó a su padre, quien se dirigio de inmediato y con rapidez hacia su hogar para después dirigirse al hospital.
¿Qué sentirías, si tu madre se desploma sin razón alguna en la entrada de tu hogar, callendo a los pies de tu padre?
Tiempo después, no sé muy bien cuanto, esta gran madre y mujer llego grave al doctor, ahí donde los medicos luchan por salvar vidas. En ese blanco edificio ella, tan fuerte comenzo a debilitarse, era el momento de partir...
Con gran tristeza y pesar esa mujer admirable de la que habló, partió. Su familia con dolor tuvo que afrontar su muerte y ahora, nuestro buen amigo Yami se culpabiliza de no haber entregado lo suficiente, de pasar los viernes con sus amigos (lo que nosotros llamamos viernes sociales), de no expresar todo lo que sentía por ella, de no agradecer cada cosa que hacía por su bienestar.
Una enorme nostalgía lo embuelve al no poder contarle a su madre sus experiencias de vida, sin poder compartir sus triunfos y caídas, su nervio y su tranquilidad mas...siempre pensando en ella con amor y respeto.
Yami recuerda los gratos momentos de su corta visita al mercado de valle de aragon, donde él decía con gran alegría-¡¿Mamá, mamá, me das tres pesos para comprarme unas papas?!- y ahí iba su pequeñin, felizmente a comprar su botana. Que maravillosa imagen la de un hijo y una madre haciendo su mandado.
Así que...¿Por qué no voltear a mirar con amor y admiración a una mujer que cruza la calle, a una prostituta pues su trabajo no es nada fácil y no por ello es menos mujer, o simplemente a nuestra propia imagen maternal?
¿Por qué no ser capaces de abrazarla y decir "Te amo"?
"La vida es un instante, pequeño, fugaz...
las palabras se las lleva el viento...
pero los recuerdos, esos, permanecen en la memoria y en el corazón."
No tengas miedo de decirle a esa gran mujer cuanto es que la amas, la admiras, la respetas porque el día de mañana tal vez no este ahí.
Y si ya ha partido, ten por seguro de que mientras permanesca el recuerdo, ella vivirá al igual que siempre, no importa que, tú madre siempre estará apoyandote y orgullosa de ver en lo que te has convertido (raras veces dejan de hacerlo).
Antes de despedirme un breve consejo para aquellos que piensan no serán buenos padres:
"No puedes ser buen padre,
si no eres un buen hijo."
Y para mi querido Yami creo que jamás me cansaré de repetirlo...ella, esta orgullosa de ti y contigo.
Me despido con esto:
Una mujer sin importar su color de piel, su religion, pais, etc; libra las batallas más increibles que apuesto, ningun hombre podría afrontar con gran valor y responsabilidad...chicas, ser mujer es una razón para luchar (si, lo saque de un libro, pero que va).
Cómo duelen las memorias ocultas de un pasado que no volverá jamás, cómo pierdo la cordura cuando a mi lado estas, cómo duele verte en sus ojos que nunca me han de amar, cómo puedo pensarte, sentirte, tocarte en otro cuerpo, cómo es que te olvide pero sigues en mi, cómo es que llegue a este punto, sin ti y contigo, cómo ha logrado infiltrarse en mi cripta repleta de telarañas que ahora parece un campo reverdecido en primavera. Te amo y te amo en él, en sus besos, caricias, en su fuego y en su mar, en la calma y en la tempestad, en en presente y en el pasado, en momentos día con día y en mis memorias noche a noche.
Que dificil es sentir el breve vació que hoy invade mi alma, donde nuevamente apareces con ese gran amor y la nostalgia de tus caricias apriciona mi libertad de amar. Hace tres años el olvido parecia apoderarce de tu recuerdo y hoy, sin imaginarlo, así de pronto te apoderas de mi con todo lo que vivimos, una historia para memoriar. Con versos insignificantes declaro aun mi amor por ti, ser infernal que estrujas mi cripta con lujuria enfermisa. Ven, tomame en tus hirientes brazos y no dudes en desgarrarme amor, flejela mi alma para que sin más caíga en tu prisión hasta mi final. Lastimoso el beso de la soledad se impregna en mi altar mas en mi memoria renace una luz, que es la luz de tu amar.
"Hoy te prometo amor eterno, ser para siempre tuya en el bien y
en el mal; hoy te demuestro cuanto te quiero amandote hasta mi
Durante mucho tiempo sentí amarte cada día más, que cuando dijiste adiós mi alma, mi cuerpo se comenzaron a desmoronar del dolor tan grande que se hallaba en mí;
y dentro de mi la vida se iba en cada lagrima que mi alma derramaba hacia el corazón.
A veces miraba con nostalgia el cielo gris que dejo tu partida y en la madrugada fría de mi noche negra, la soledad tocaba mi puerta.
Mientras luchaba por olvidarte algo de mí comenzaba a odiarte, lo más hondo de mi ser aun tu nombre pronunciaba, lleno de amor el recuerdo extrañaba.
Inmortal se volverá el sentimiento que por mucho tiempo permanecía dentro de este cementerio gris y deseaba, rogaba al viento llevarse tu memoria lejos de mí, no había más que el deseo de poder dejar de amarte.